El Islam promueve la justicia, la compasión y la convivencia pacífica con los no musulmanes, enfatizando el respeto por sus derechos y su dignidad.
El Corán instruye a los musulmanes a tratar a los demás con equidad y respeto.
Al-lah, el Altísimo, dice : “Dios no les prohíbe hacer el bien y tratar con justicia a quienes no los han combatido por causa de la religión ni los han expulsado de sus hogares, porque Dios ama a los que actúan con justicia” (Corán 60:8)
Asimismo, el Corán establece el principio de que no hay coacción en la religión, garantizando la libertad de creencia para todas las personas.
Al-lah, el Altísimo, dice : “Una vez esclarecida la diferencia entre la guía correcta y el desvío, no se puede forzar a nadie a creer[1].” (Corán 2:256) [1] No es aceptable la coacción en las creencias religiosas: El Corán prohíbe la conversión forzada, así como cualquier obstáculo a la libertad religiosa.
Los no musulmanes que viven en sociedades musulmanas tienen garantizada la protección de sus vidas, propiedades y honor. El Profeta Muhammad (la paz sea con él) estableció un ejemplo al respetar los tratados y mostrar bondad hacia todos.
El Islam llama al diálogo y al respeto mutuo, promoviendo la armonía y enfatizando que las diferencias de creencias no deben dar lugar a la injusticia ni a la opresión. Este marco destaca el compromiso del Islam con la construcción de puentes de entendimiento y compasión entre personas de todas las religiones.