En el Islam, las mujeres son honradas y respetadas como compañeras iguales en la creación de la humanidad. La religión promueve la dignidad, los derechos y la protección de las mujeres, afirmando su papel esencial como individuos dotados de derechos espirituales, sociales y económicos.
El Corán y los Hadices fomentan la bondad, la equidad y el respeto hacia las mujeres, instando a los hombres a tratarlas con el máximo honor e integridad.
El Islam otorga a las mujeres el derecho a la educación, la propiedad y la participación en los asuntos sociales, al mismo tiempo que enfatiza los roles vitales de la familia, la maternidad y la crianza.
Contrariamente a las ideas erróneas generalizadas, el Islam afirma de manera inequívoca la igualdad, la dignidad y el respeto de las mujeres. Aboga por oportunidades educativas iguales para hombres y mujeres, y concede a las mujeres derechos legales en cuestiones como el matrimonio, el divorcio y la herencia.
Los derechos de las mujeres en el Islam están firmemente establecidos en las enseñanzas del Corán y las nobles tradiciones del Profeta Muhammad (la paz sea con él).
Las contribuciones de las mujeres en todos los aspectos de la vida—ya sea en el hogar, en el lugar de trabajo o en la comunidad—son profundamente valoradas, y el Islam resalta la importancia de la justicia, la equidad y el respeto hacia todos los géneros.